Feike Veldman, más conocido como “el guiri” será el pregonero de las Fiestas del Medievo 2026 de El Rabal. Este holandés llegó a Villena en 2007 con un contrato de dos años para coordinar las obras del centro de rescate de primates y felinos de la Fundación AAP Primadomus. Hace años que decidió que Villena era su casa y en este tiempo se ha implicado en la vida cultural y social de la población. Es un rabalero más que siempre está dispuesto a colaborar para engrandecer el barrio.

P. ¿Cuándo comenzó su relación con El Rabal?
R. Cuando llegué en 2007 estaba muy interesado en conocer la ciudad en la que iba a vivir los próximos años, así que los fines de semana salía a pasear. Cuando descubrí El Rabal me enamoró, sus calles empinadas, los rincones, el castillo… cuanto más paseaba por sus calles más me gustaba. Tenía ganas de saber, de formar parte de este barrio y desde un principio he participado en numerosas actividades que ha organizado la asociación de vecinos del Rabal, como el concurso de monólogos- en el que participado desde la primera edición- el Rabalfest o en las Fiestas del Medievo.
P. ¿Qué es lo primero que te vino a la cabeza cuando te propusieron ser pregonero de las Fiestas del Medievo?
R. La presidenta del Rabal, Luisa, me llamó para ver si podíamos quedar y hablar. Hacía poco que había decido no participar más en el concurso de monólogos. Creía que me había llamado para que cambiara de opinión. Ya en la cafetería, Pepe Cabanes, me preguntó si sería el pregonero de las fiestas. Dije que sí, sin pensarlo. Todavía se me ponen los pelos de punta al recordarlo. Es honor y una responsabilidad muy grande, ya que he tenido a grandes predecesores en el cargo como Eluterio Gandía o María Ángeles Alonso.
P. En cuanto a tu pregón ¿podrías desvelarnos algún aspecto del mismo?
R. Solo puedo decir que será corto y que no faltará un toque de humor.
P. De las Fiestas del Medievo ¿qué es lo que más te gusta?
R. Lo que más me gusta de las Fiestas del Medievo es el ambiente que se vive, la conexión de los vecinos y la participación de las distintas peñas que habilitan los bajos de una casa o de un garaje y los convierten en sus viviendas del medievo. Las peñas siempre están dispuestas a colaborar y dan mucha alegría al barrio.
En cuanto a actos, no podría elegir un único acto, porque todos tienen algo que les hace especial; la visita de los Reyes Católicos a Villena, la leyenda de las cinco campanadas, la batalla de las lechugas o las bodas medievales.
P. Desde que vives en Villena te has implicado en su vida social y cultural ¿Qué proyección crees que tienen las Fiestas del Medievo?
R. Las Fiestas del Medievo del Rabal han crecido mucho en los últimos años con la incorporación de nuevas actividades, que se han consolidado. Son unas fiestas muy conocidas por el ambiente que se vive gracias la implicación de los vecinos, de los villeneros y de la enorme cantidad de voluntarios. También gracias a la colaboración del Ayuntamiento. Desde la asociación vamos a seguir trabajando para que sean declaradas de Interés Turístico Internacional, porque se lo merecen.
P. Hablas cinco idiomas, has viajado por toda Europa, has vivido tres años en la Costa Brava y seis en Almería ¿qué te animó a establecer tu residencia definitiva en una población como Villena?
R. Una ciudad no está hecha solo de calles sino también de sus habitantes. Nada más poner un pie en Villena, los vecinos me acogieron, me brindaron su amistad. También ayudó que soy una persona muy abierta y que me gusta disfrutar de la vida. Siempre me he sentido como un villenero más. Mi mujer y yo nunca planificamos quedarnos aquí definitivamente. Pero, decidimos hacerlo y cuando falleció fue enterrada aquí.
P. ¿En estos casi veinte años que vives en Villena cómo percibes el barrio?
R. El Rabal es un barrio especial, con encanto, como sus habitantes. No obstante, no vamos a negar que tiene problemas como la existencia de casas vacías, en ruinas u ocupadas. Es verdad, que se están llevando a cabo medidas para solucionar estos aspectos, pero va todo más lento de lo que desearíamos para revitalizar El Rabal y que más villenero y no villeneros vengan aquí a vivir.